Basada en la guía Guadalinfo contenida en la plataforma AGORA: GUÍA37 - Ergonomía Identificación de los problemas más comunes que se dan en el uso inadecuado de los dispositivos- TIC y las consecuencias que pueden provocar en la salud, así como diferentes pautas para mitigar o prevenir dichas molestias. Descripción Los contenidos principales a abordar serán estos:
Ergonomía: ¿qué es y en qué nos puede ayudar?
Ordenadores de sobremesa y portátiles: 1) posición de la pantalla, 2) la silla de trabajo, 3) el ratón, 4) el teclado, 5) condiciones ambientales y buenos hábitos
Tabletas y Smartphones: 1) El dedo, 2) Estrés visual, 3) Insomnio, 4) Problemas de audición, 5) Infertilidad en los hombres, 6) Adicción y ansiedad, 7) Las posturas inadecuadas.
Objetivo
El objetivo de esta actividad es explicar las distintas situaciones de riesgo físico que se pueden dar en el diseño del puesto de trabajo, con el fin de promover hábitos saludables y prevenir posibles prejuicios físicos en los usuarios Archivos a descargar: Guía sobre Ergonomía
#GuíaGuadalinfo
sobre la mejor forma de fotografiar tu actividad o proyecto y
difundirlo.
Dividiremos nuestra guía en tres apartados que
abarcarán los principales apartados a tener en cuenta, desde los
aspectos formales y técnicos, pasando por la composición de
la imagen y su posterior distribución y finalizando por las
consideraciones legales y otros aspectos a tener en cuenta.
¡Comencemos!
Cada cámara tiene sus puntos fuertes y sus puntos débiles, y
haciendo hincapié en los buenos y minimizando los malos, se puede
conseguir que una foto sea una buena foto, independientemente del
aparato utilizado para tomarla.
Siempre con la mejor
resolución posible: La cámara debe tener seleccionada su
opción de mayor tamaño, esto significa que las imágenes pesarán
más y ocuparán más memoria, pero la calidad será la mayor que se
puede conseguir.
Y siempre la mayor
cantidad. Si no estás seguro del encuadre, dispara con
varios y luego compara en el ordenador el más adecuado para la
imagen que quieres transmitir. Aprovecha además el disparo en
ráfagas si lo que fotografías está en movimiento. Hablamos de
fotografía digital, siempre hay tiempo para descartar imágenes…
Subexponer es
siempre mejor. En la fotografía digital es más fácil “recuperar”
una foto oscura que otra con demasiada luz o “quemada”, aunque
tampoco conviene abusar o las imágenes se llenarán de “ruido”
al aclararlas. La fotografía es luz, entiende sus principios
básicos y aprenderás a conocer el mejor momento para hacer la
foto.
Olvida el zoom.
Esto no tiene tanta importancia en las cámaras réflex, pero sí en
muchos smartphonesque ofrecen la función de zoom digital, donde es
mejor imaginarse que no existe. La cámara extrapola lo que enfocas
y básicamente empeora al hacer zoom. La mayoría de dispositivos
tienen de 8 megapíxeles de resolución en adelante, lo que
significa que se puede recortar sustancialmente después de hacer la
foto y todavía quedará mucha resolución.
Nada de filtros.
Otra más para los que disparan con el smartphone: si deseas que las
imágenes sean únicas, lo último que se debe hacer es aplicarle
los mismos filtros que, literalmente, millones de personas están
utilizando. Lo ideal es tener una aplicación de edición de
imágenes como Snapseed, Photoshop Express, o iPhoto, que permiten
realizar ajustes razonables, como tocar el contraste, la nitidez o
la temperatura de color. El retoque de las imágenes es fundamental
y toda imagen debería pasar por algún programa de edición de
imágenes antes de ser distribuida.
Olvida el flash.
Este es un problema de los smartphones: no “flashean”. Estas
linternas LED, brillan, pero su duración suele ser demasiado larga,
así que terminas con una imagen que a la vez queda borrosa y
terriblemente iluminada (y ya os hemos advertido sobre la
sobreexposición un poco más arriba). Por no hablar de lo cerca que
el flash está de la lente, lo que hace que los ojos rojos sean un
clásico en casi todas las tomas.
Así que, ¿qué haces en la
oscuridad, entonces? Desafortunadamente, incluso con los actuales
avances, la mejor opción es buscar a otra fuente de luz. Es
probable que no sea perfecto, pero puede dar resultados
interesantes. La fotografía es creatividad después de todo.
No tengas dudas, dispara. La fotografía
recoge un momento irrepetible, si te paras a pensar si has
seleccionado los ajustes correctos y si todo estará en orden en la
máquina, puede que pierdas ese momento único que ibas buscando.
Los teléfonos móviles nos permiten hacer fotografías y vídeos, cada vez con más precisión. Por eso, debemos conocer las características de la cámara de nuestro smartphone para realizar fotografías y vídeos adecuados, aprovechando las ventajas de nuestro dispositivo móvil.
¿Estás preparado para descubrir la fotografía digital tal y como se desarrolla hoy día?
Puedes echar un vistazo a este vídeo-consejo de Mediamarkt España con 10 trucos para hacer fotos con nuestro smartphone:
No obstante, para tomar buenas fotos o vídeos es necesario que conozcas las posibilidades de la cámara de tu smartphone. Como has podido comprobar en el vídeo, son muchos los parámetros que debes probar para comprender las funciones que posee tu móvil. También, debes tener en cuenta:
La segunda
entrega de la #GuíaGuadalinfo
dedicada a la mejor forma de fotografiar tu actividad o proyecto,
la centramos en recomendaciones para su difusión on y offline
En esta segunda entrega abordamos los principales aspectos
que tienen que ver con la composición y posterior distribución de
las imágenes: qué fotografiar y cómo distribuirlo para que tu obra
refuerce tu mensaje.
Conoce las normas.
El secreto para la composición está en saberlas. Y fíjate que
decimos conocerlas y no aplicarlas. Lo correcto es que sepas que
existen para que puedas saber cuándo las estás rompiendo, lo que
no es necesariamente malo ni erróneo. Parte de la base de que sabes
lo que es la regla
de los tercios (¿esas líneas horizontales y verticales que
salen en tu visor?) cuando no la respetes a propósito.
Componer un buen
mensaje. La fotografía es recoger la luz y esa es una de
sus claves, pero la otra es la composición: seleccionar y
amplificar el mensaje que quieres difundir con la imagen. Componer
es saber mirar: observar lo que tenemos delante y poder darte cuenta
de cómo quedarán los elementos en la foto. Parece magia pero se
puede aprender. Fíate de esos estímulos que han llamado tu
atención.
Elige el encuadre.
Conviene recordar que tan importante como el centro de la fotografía
lo son sus límites. Elige bien el formato. El horizontal o apaisado
es el más utilizado por ser la forma natural de las cámaras y por
reflejar mejor cómo ve el ojo humano, el vertical es el más
empleado a la hora de hacer un retrato, mientras que el panorámico
es el ideal para captar un paisaje. El formato cuadrado, caído en
desuso, se ha vuelto a ver revitalizado por el auge de aplicaciones
como Instagram que lo han vuelto a popularizar.
Selecciona el tipo de
plano. La composición de la fotografía no estará
completa hasta acertar con el tipo de plano (general, medio o corto)
y dependerá de a qué le quieras dar el máximo interés si al
escenario, a las figuras o a algún detalle en concreto.Teniendo en
cuenta estos primeros aspectos debes lograr que tu imagen sea algo
llamativo, que se diferencie y resalte aquello que quieres
comunicar. ¿La tienes? Vamos a difundirla:
¿Internet o papel? Párate a pensar a
quién va destinada la imagen. ¿Será impresa o sólo la difundirás
online? Este es un aspecto importante a la hora de establecer qué
resolución debe tener la imagen. Ante la duda, lo más recomendable
es guardar siempre las imágenes a la mayor resolución que ofrezca
el dispositivo con el que fotografíes. La edición de las imágenes
es obligada, así que para recortar y bajar de resolución siempre
habrá tiempo, pero subirla, sin que se note, es complicado. A la
inversa, ten en cuenta que si subes a Internet una imagen de alta
resolución, ésta tardará más en cargarse y puede agotar la
paciencia del usuario antes siquiera de que la vea. El estándar es
de 72 ppp (puntos por pulgada) para internet y 300 ppp si la imagen
va a ir en papel.
Si vas a mandarla a los medios de
comunicación adjúntala en un mail, o mejor aún, usa algún
servicio de alojamiento en la nube tipo Dropbox o Yousendit, como
prefieras, pero nunca la envíes pegada dentro de un documento de
texto.
¿La imagen es para tu web o las redes sociales?
Entonces baja su resolución hasta los 72 ppp que comentamos antes y
cárgala en jpg, que es el formato más estandarizado y utilizado.
Regla
de los tercios
Esta fotografía ilustra los principios seguidos con la regla de
los tercios.
En
las artes visuales como la pintura, fotografía y diseño, la regla
de los tercios es una forma de composición para ordenar objetos
dentro de la imagen. Esta regla divide una imagen en nueve partes
iguales, utilizando dos líneas imaginarias paralelas y
equiespaciadas de forma horizontal y dos más de las mismas
características de forma vertical, y recomienda utilizar los puntos
de intersección de estas líneas para distribuir los objetos de la
escena. La regla de los tercios se usa con frecuencia en todo tipo de
escenas como retratos, paisajes o bodegones.
Puntos
de intersección
Los pintores suelen utilizar los cuatro puntos de
intersección para ubicar en ellos el centro de atención de la
composición y así crear una imagen estéticamente agradable y
equilibrada. Normalmente el punto de atención o el sujeto principal
se coloca en cualquiera de los cuatro puntos y si existiese un
segundo punto de atención, éste se ubicaría al lado opuesto
diagonalmente, es decir, el punto opuesto.
Ley del horizonte
Una interpretación de la Regla de los Tercios es
la ley del horizonte si se trabaja con paisajes. En lo que se refiere
a esta ley, se dice que hay que ubicar el horizonte en la línea
inferior, a 1/3 para darle prioridad al cielo o en la línea
horizontal superior, a 2/3 para darle prioridad a la tierra. Esta
regla es de aplicación tanto en fotografías apaisadas
(horizontales) como verticales.
En esta última entrega
de la #GuíaGuadalinfo
dedicada a la fotografía, vamos a ocuparnos de las consideraciones
legales y otros aspectos a tener en cuenta para completar una
correcta difusión.
Sin querer profundizar en todos los aspectos legales, algo que
sería muy farragoso, sí es fundamental tener claro algunos aspectos
fundamentales.
Los aspectos esenciales que marcan las leyes españolas pasan
siempre por tener el consentimiento de las personas que
aparecen en la imagen. Pero la ley también tiene sus
huecos, es decir: podríamos no tener el consentimiento y sin embargo
poder publicar la foto cuando esta tenga un interés
histórico, científico o cultural y pueda usarse para fines
informativos.
Lo ideal es además acompañar siempre las imágenes de un
detallado pie de foto en el que se responda al qué,
dónde, cuándo y quiénes salen en la fotografía. Esto además será
de mucha ayuda para los medios que reciban la imagen. Si además no
nos olvidamos de la accesibilidad (rellenar el alt
de la imagen al publicar en Internet) habremos hecho un gran trabajo. El
atributo alt se emplea como representación alternativa, es
decir, como sustituto de la imagen. Por ejemplo, cuando se decide no
cargar las imágenes de una página (por ejemplo, porque la conexión
a Internet es lenta o nos cobran mucho dinero por ello, como puede
ser desde un teléfono) o cuando alguien no puede ver las imágenes
(por ejemplo, un ciego). Este atributo debe ser considerado como
obligatorio.
Con respecto a la aparición de menores en fotos, la manga es
menos ancha. Aquí es conveniente siempre contar con la autorización
por escrito de alguno de los progenitores. Un documento que
autorice y especifique los distintos usos que puede tener la
fotografía.
Además hay que prestar especial atención a si esas imágenes se
comparten además en internet o en redes sociales. Por ejemplo: las
fotos que publicas en Facebook pueden ser usadas por Facebook.
Es decir, las fotos seguirán siendo tuyas pero al publicarlas has
concedido a esta red social el derecho a utilizarlas mientras
no las elimines de la red. Incluso si tú las eliminas pero
las has compartido con otra persona en Facebook, y ésta no lo hace,
pueden seguir usándolas. Por lo tanto, hay que tenersiempre en
cuenta las consecuencias de publicar fotos en Facebook y en otras
redes sociales que tienen condiciones similares.
Las fotos tienen diferentes derechos de autor que
es conveniente conocer. Estos van desde el famoso copyright hasta las
imágenes libres de derechos. Nosotros vamos a recomendaros que uséis
las licencias Creative Commons (CC).
A diferencia de los derechos de autor, las licencias Creative
Commons no se generan por sí mismas, sino que necesitan la voluntad
expresa del autor para su creación. Estas licencias Creative Commons
se construyen basándose en cuatro condiciones: Reconocimiento
(Attribution):
En
cualquier explotación de la obra autorizada por la licencia hará
falta reconocer la autoría.
No
Comercial (Non commercial):
La explotación de la obra queda limitada a usos no comerciales.
Sin
obras derivadas (No Derivate Works): La
autorización para explotar la obra no incluye la transformación
para crear una obra derivada.
Compartir
Igual (Share alike):
La explotación autorizada incluye la creación de obras derivadas
siempre que mantengan la misma licencia al ser divulgadas.
Con
estas condiciones se pueden generar las seis combinaciones que
producen las licencias Creative Commons:
Dominio público (CC0)
Esta es la opción más abierta. Ella es consecuencia en realidad
de la ausencia de las cuatro condiciones Reconocimiento
(BY): Tu foto se podrá compartir y adaptar con cualquier
finalidad, incluso comercial, con la única condición de reconocer
la autoría original Reconocimiento –
Compartir Igual (BY-SA): Añade a las anteriores la
condición de que si remezclas, editas, transformas o creas algo
nuevo a partir de la foto original, deberás difundir el resultado
con la misma licencia que tenía el original. Reconocimiento
– No Comercial (BY-NC): Se
permite la generación de obras derivadas siempre que no se haga un
uso comercial. Tampoco se puede utilizar la obra original con
finalidades comerciales. Reconocimiento – Sin Obra Derivada (BY-ND): Se
permite el uso comercial de la obra pero no la generación de obras
derivadas. Reconocimiento – No Comercial – Compartir Igual (BY-NC-SA): No
autorizas el uso comercial de la obra original ni de las posibles
derivadas, que además deben compartirse con la misma licencia y
derechos de autor que la original. Reconocimiento – No Comercial – Sin Obra Derivada (BY-NC-ND):
La opción más restrictiva: no permites uso comercial de la obra
original ni la generación de obras derivadas ni el uso comercial de
las mismas.